MAIZALES

... Los maizales, como los trigos, son una gran reserva de gracia que sacia las hambres de los pueblos.
En este rosario de bendiciones, las que reciben los maizales en pleno verdor agridulce, con aires y besos como de recién parida, adelantan la letanía y la copla, como caricias tiernas a un estado de gestación vegetal que permitirá, al cabo de poco, recoger el fruto. Los maizales son una diferente respuesta de la tierra que recogió la semilla, la envolvió y midió su hondura con los dedos del arado.

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